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martes, 17 de febrero de 2015

Ser miope

La filosofía de la miopía me gusta. Ser miope está infravalorado. ¿Qué hay de malo en no ver mas allá? Quedarse con las cosas que tienes de frente. En enfocar un solo objetivo e ir a por el hasta que te duela la cabeza. Olvidarse un poco de lo demás. Es un cada cosa a su tiempo, o un ya veremos como lo hacemos. Hay gente que ni siquiera ve lo que tiene delante. Corre sin haber empezado a andar y huye sin haberle visto las orejas al lobo. Ya se te cansará la vista y tendrás que buscar por el estudio las gafas de cerca.

Pero hasta entonces, aprovecha.

viernes, 21 de noviembre de 2014

¿Yo, peinada?

           Una amiga hoy me dijo que siempre voy peinada, que siempre que me ve cada pelo está es su sitio de una manera calculada y perfecta. Pero eso, no significa que sea indespeinable. ¿Que porqué digo esto? Porque recordé una frase que leí hace tiempo que decía algo como:

           "Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine"

Así que he decidido que voy a vivir la vida mucho mas intensamente.
El mundo está loco ¡definitivamente loco!
Lo rico engorda. Lo lindo sale caro. Y el sol que ilumina tu rostro, arruga.
Y lo realmente bueno de esta vida, despeina.

           Hacer el amor, despeina.
           Reír a carcajadas, despeina.
           Viajar, correr, volar, meterte en el mar, despeina.
           Quitarte la ropa, despeina.
           Besar a la persona que amas, despeina.
           Jugar, despeina.
           Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
           Bailar hasta que dudes si fue buena idea realmente ponerte esos tacones, despeina.
           Y te deja el pelo realmente irreconocible.

           Así que, siempre, cada vez que nos veamos estaré con el cabello despeinado. Y sin embargo, no tengas la mayor duda de que estaré pasando por el momento mas feliz de mi vida.

           Así que como en otros cuentos hay algunas que necesitan que su príncipe azul les traiga un zapato de cristal para comprobar si es el amor de su vida. Yo necesito que aquel amor de mi vida sea capaz de despeinarme.